El 17 de marzo de 1992, la Argentina vivió uno de los episodios más traumáticos de su historia reciente. Una explosión destruyó por completo la Embajada de Israel en Buenos Aires, ubicada en Arroyo y Suipacha, dejando un saldo de 22 muertos y más de 240 heridos. El ataque, atribuido a Hezbollah con apoyo de Irán, es considerado el primer atentado del terrorismo islamista en América Latina.

Contexto internacional y político

El atentado ocurrió en plena redefinición de la política exterior argentina bajo el gobierno de Carlos Menem, marcada por el alineamiento con Estados Unidos y la participación en la coalición internacional durante la Guerra del Golfo. La cancelación del proyecto misilístico Cóndor II también había reforzado esa estrategia de acercamiento a Occidente.

El ataque y el caos inicial

La investigación determinó que la explosión fue provocada por un coche bomba cargado con explosivos de alto poder. La onda expansiva derrumbó el edificio diplomático y afectó varias cuadras a la redonda.

  • 14:45: Impacto de la camioneta Ford F-100. La sede diplomática desaparece en segundos.
  • 14:50: Vecinos y transeúntes comienzan a remover escombros con las manos.
  • 15:00: Llegan bomberos y ambulancias del SAME. Se establece un cordón de seguridad.
  • 15:30: Se realiza triage médico en la vía pública. Los hospitales Fernández, Rivadavia y Argerich reciben a los heridos.
  • 16:00: El ministro del Interior, José Luis Manzano, llega al lugar. Las agencias internacionales difunden los primeros cables.

La noche del rescate

Las tareas continuaron durante toda la noche con iluminación artificial y maquinaria pesada.

  • 19:30: Peritos observan el cráter y comienzan a recolectar evidencias.
  • 21:00: Se instala una morgue provisoria en las cercanías.
  • 00:00: Se recuperan cuerpos de empleados administrativos.
  • 03:00: Llegan equipos de apoyo desde Israel para colaborar en la identificación de víctimas y pruebas forenses.

El amanecer del 18 de marzo

  • 08:00: Se difunden listas preliminares de desaparecidos.
  • 10:00: El grupo Jihad Islámica se atribuye el atentado desde Beirut.
  • 12:00: Se identifican formalmente las primeras 10 víctimas fatales.
  • 14:45: Se cumplen las primeras 24 horas. El saldo oficial comienza a consolidarse en 22 muertos y más de 240 heridos.

El atentado a la Embajada de Israel marcó un antes y un después en la historia argentina. Fue el inicio de una serie de ataques terroristas que expusieron la vulnerabilidad del país y dejaron abiertas heridas judiciales que aún hoy persisten. Las primeras 24 horas reflejaron el caos, la solidaridad espontánea y la magnitud de una tragedia que sigue siendo símbolo de impunidad y memoria colectiva.

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