El informe preliminar de la autopsia confirmó que Guadalupe Ramos, la joven niñera de 19 años encontrada muerta en Orán tras dos días de búsqueda, falleció por asfixia por ahorcamiento. El estudio, elaborado por el Servicio de Tanatología Forense del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), fue entregado a la fiscal María Soledad Filtrín Cuezzo, de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, quien investiga el caso como homicidio doloso.
La muerte de la adolescente se produjo en un lapso compatible con la fecha en que fue reportada su desaparición. Los peritos también determinaron que el elemento constrictor hallado en la escena es compatible con las lesiones del cuello, aunque ese punto deberá ser confirmado mediante estudios complementarios ya ordenados.
La desaparición y el hallazgo
Guadalupe fue vista por última vez el domingo alrededor de las 19, cuando dejó al niño que cuidaba en la casa de sus padres. Cámaras de seguridad la registraron caminando por las calles Bolivia y Pueyrredón. Horas después dejó de responder llamadas y mensajes, lo que llevó a su madre a denunciar su desaparición.
Tras más de 48 horas de búsqueda, un familiar ingresó a la vivienda donde la joven residía, en el barrio Aeroparque, y encontró su cuerpo en una habitación del fondo, un cuarto que la familia no había revisado inicialmente.
La Fiscalía autorizó la entrega del cuerpo para su inhumación, pero prohibió la cremación ante la posibilidad de nuevas pericias.
La investigación: cámaras, testigos y la presunción de homicidio
El Ministerio Público Fiscal informó que se dispuso un abordaje interdisciplinario, con análisis de cámaras públicas y privadas, relevamiento de testigos y pericias complementarias.
Desde el MPF recordaron que, por protocolo, ante la muerte de una persona —incluso si inicialmente parece un suicidio— se aplica como regla la presunción de homicidio doloso hasta que la evidencia permita descartarlo.
El principal sospechoso fue liberado tras declarar
En las primeras horas de la investigación, la familia señaló como sospechoso a José Almazán, un joven con quien Guadalupe mantenía una relación cercana. La hermana de la víctima informó en redes sociales que el hombre había sido detenido y que, según les dijeron, estaba “bajo los efectos de sustancias”.
Sin embargo, este jueves se confirmó que recuperó la libertad tras prestar declaración. Para el padre de la joven, Raúl Ramos, sigue siendo el principal sospechoso:
“Para mí sigue siendo el principal sospechoso”, afirmó ante medios locales.
El hombre relató que Almazán apagó su teléfono, se desplazó hacia la zona de Pichanal y no colaboró con la búsqueda. También aseguró que, cuando lograron ubicarlo, reaccionó de manera violenta y les dijo que “Guadalupe ya no estaba” y que ellos “se iban a arrepentir”. Ese episodio fue incorporado a la causa mediante una ampliación de denuncia.
Un cuarto abandonado y una familia devastada
El padre de Guadalupe explicó que el cuerpo fue hallado en un cuarto abandonado de la vivienda donde la joven vivía con su madre. La familia no había revisado ese ambiente porque “jamás imaginaron que pudiera encontrarse allí”.
Qué viene ahora
La causa continúa abierta y en etapa de recolección de pruebas. En los próximos días se esperan:
- resultados de estudios complementarios sobre el elemento constrictor,
- análisis toxicológicos,
- pericias sobre teléfonos y cámaras,
- nuevas declaraciones testimoniales.
El Tribunal deberá determinar si la muerte de Guadalupe fue un suicidio, un homicidio, o si existieron terceros involucrados en las circunstancias previas al hecho.
