El 7 de septiembre de 2018, Lionel Scaloni dirigió su primer partido como entrenador de la Selección Argentina. Aquella victoria por 3 a 0 ante Guatemala, en Los Ángeles, pasó casi inadvertida en su momento, pero terminó convirtiéndose en el punto de partida de una de las etapas más gloriosas de la historia del fútbol argentino. Ocho años después, la foto de aquel primer equipo permite entender cuánto cambió la Selección hasta convertirse en campeona de todo.
Cuando Scaloni asumió de manera interina tras la salida de Jorge Sampaoli, pocos imaginaban el recorrido que vendría. Aquella noche apostó por un equipo integrado por Gerónimo Rulli; Renzo Saravia, Germán Pezzella, Ramiro Funes Mori y Nicolás Tagliafico; Leandro Paredes, Exequiel Palacios y Giovani Lo Celso; Cristian Pavón, Gonzalo «Pity» Martínez y Giovanni Simeone.
Con el paso de los años, algunos se transformaron en pilares del ciclo y otros quedaron como parte de los primeros experimentos de una reconstrucción que terminaría en la conquista de la Copa América, la Finalissima y el Mundial.
Los que se quedaron en la historia
Entre aquellos once, varios terminaron siendo protagonistas directos de la generación campeona.
Leandro Paredes se convirtió en uno de los líderes futbolísticos del equipo, pieza fundamental tanto en la Copa América 2021 como en el Mundial de Qatar 2022. Tras su paso por grandes clubes europeos, regresó a Boca y continúa siendo uno de los referentes de la Selección.
Germán Pezzella también logró consolidarse como una alternativa confiable para Scaloni. Fue parte de todos los grandes títulos y regresó a River después de una extensa carrera europea.
Nicolás Tagliafico, por su parte, se transformó en dueño del lateral izquierdo durante gran parte del ciclo. Campeón de todo con Argentina, continúa compitiendo en la elite europea.
Exequiel Palacios pasó de ser una promesa de 19 años a campeón del mundo. Su crecimiento en Alemania lo consolidó como uno de los mediocampistas más valorados de la generación.
Aunque tuvo menos participación, Gerónimo Rulli también integró los planteles que levantaron los principales trofeos de la era Scaloni.
Los que quedaron en el camino
Otros nombres tuvieron presencia en el inicio pero no lograron sostenerse dentro de la estructura definitiva.
Renzo Saravia disputó pocos encuentros con la Selección antes de perder terreno. Hoy busca relanzar su carrera tras quedar libre.
Ramiro Funes Mori fue perdiendo protagonismo con la aparición de nuevos defensores y continuó su trayectoria en distintos clubes antes de llegar a Estudiantes.
Cristian Pavón, que llegaba como una de las grandes figuras del fútbol argentino, tampoco logró consolidarse y terminó desarrollando gran parte de su carrera fuera del radar de la Selección.
Casos especiales
Giovani Lo Celso ocupa un lugar particular. Durante los primeros años fue uno de los futbolistas más importantes del ciclo, pero una lesión lo dejó fuera del Mundial de Qatar, uno de los golpes más duros de su carrera. Sin embargo, sí pudo celebrar otros títulos con el seleccionado.
Giovanni Simeone construyó una sólida trayectoria en Italia y mantuvo presencia esporádica en las convocatorias. Aunque nunca fue titular indiscutido, siguió siendo tenido en cuenta por el cuerpo técnico.
El caso del Pity Martínez tiene un componente simbólico: convirtió el primer gol de la era Scaloni. Su paso por la Selección fue breve, pero quedó ligado para siempre al comienzo de una historia inolvidable.
Una Selección completamente distinta
Lo más llamativo al repasar aquella formación no es dónde están hoy esos futbolistas, sino quiénes todavía no habían aparecido.
En ese primer equipo no estaban Emiliano Martínez, Cristian Romero, Rodrigo De Paul, Julián Álvarez, Lautaro Martínez ni muchas de las figuras que luego formarían la columna vertebral del campeón del mundo.
Aquella noche frente a Guatemala parecía apenas el inicio de una transición. Ocho años después, se la recuerda como el primer capítulo de una revolución futbolística que devolvió a la Argentina a la cima del mundo.
