Venezuela atraviesa horas de conmoción y dolor tras los dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron el centro‑norte del país este miércoles 24 de junio. El saldo preliminar es devastador: 164 muertos, 971 heridos, edificios colapsados, calles cubiertas de escombros y decenas de personas desaparecidas.

Las zonas más afectadas son Caracas, La Guaira y varias localidades del eje centro‑norte, donde equipos de rescate trabajan sin descanso en medio de estructuras derrumbadas y recursos limitados.

“Pensé que el edificio me iba a caer encima”

La periodista Nicole Kolster, colaboradora de BBC Mundo, vive en el séptimo piso de un edificio en Palos Grandes, uno de los sectores más golpeados de Caracas. Aún conmocionada, relató:

“Fue tan fuerte que pensé que el edificio me iba a caer encima. La recomendación es no volver a subir”.

Kolster describió escenas de angustia en las calles:

  • vecinos que no pudieron rescatar a sus mascotas,
  • personas intentando sacar autos de los sótanos por miedo a réplicas,
  • familias enteras esperando a la intemperie durante horas.

“Aquí sentimos horrible, es la primera vez que vivimos algo así”

Otro testimonio, difundido por Infobae, es el de Nicole Torres, quien dormía cuando comenzó el movimiento:

“Mi casa se estaba moviendo literalmente. Los tanques se caían, el botellón de agua cayó, vajillas rotas”.

Torres relató que debió evacuar junto a su abuelo de más de 90 años y esperar afuera hasta que las autoridades permitieran reingresar.

“Fue terrible. Todo se desplomó, todo”

Yilsmaris Blanco, otra sobreviviente, describió la magnitud del desastre:

“Fue terrible. Todo se desplomó, todo. No se lo deseo a nadie”.

La mujer señaló que muchas familias aún no tienen noticias de sus seres queridos:

“Hay personas con familiares atrapados bajo los escombros y no los pueden sacar. Caminas unos metros y ves cuerpos sin vida”.

“Temblaba más duro y más duro”

Yenser Guevarra contó que logró ponerse a salvo refugiándose bajo una columna:

“Fue de repente. Yo estaba en la sala. Busqué refugio bajo una columna. Temblaba más duro y más duro”.

Testimonios similares se repiten en numerosos barrios de Caracas, donde edificios quedaron reducidos a escombros y continúan las tareas de búsqueda.

Rescate contrarreloj y falta de recursos

El jefe de operaciones de un equipo venezolano de rescate, José Pacheco, advirtió sobre la gravedad del escenario:

“La situación es muy crítica. Hace falta maquinaria y hace falta personal humano”.

La escasez de recursos se convirtió en uno de los principales obstáculos para avanzar en la remoción de escombros y la localización de sobrevivientes.

Solidaridad internacional

Diversos países —entre ellos Argentina, Chile, Irán, India y Estados Unidos— enviaron mensajes de apoyo y ofrecieron asistencia para las tareas de rescate y recuperación.

Mientras tanto, el dolor crece con el correr de las horas y la esperanza se sostiene en cada operación de rescate que logra sacar a una persona con vida.

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