La Municipalidad de Ushuaia, a través de la Dirección de Defensa Civil, difundió recomendaciones preventivas para la población frente a la amenaza sísmica en la región. El comunicado recuerda que Tierra del Fuego se encuentra sobre una frontera tectónica activa, en el contacto entre la placa Sudamericana y la placa Scotia, lo que da origen al sistema de fallas Magallanes–Fagnano, responsable de la actividad sísmica registrada en la zona.
Riesgo geológico en la región
Estudios realizados por la Universidad Nacional de La Plata y la Estación Astronómica de Río Grande indican que la falla no se desplaza de manera completamente libre, acumulando energía durante décadas. En 2015 se estimó un bloqueo a 11 kilómetros de profundidad, mientras que en 2021 se ajustó a 15 kilómetros, lo que mantiene una energía acumulada equivalente a un sismo de magnitud 7.
Ante este escenario, Defensa Civil solicita a los vecinos fortalecer las medidas de prevención y preparación comunitaria.
Recomendaciones principales
- Plan familiar de acción: definir roles y responsabilidades, establecer puntos de encuentro seguros y realizar simulacros periódicos.
- Zonas seguras: identificar espacios alejados de ventanas, espejos y objetos que puedan caer.
- Asegurar objetos pesados: fijar estanterías, bibliotecas, cuadros y otros elementos que puedan desprenderse.
- Mantener vías de escape despejadas: evitar obstrucciones en pasillos y salidas de emergencia.
- Revisar instalaciones domiciliarias: verificar conexiones de gas, agua y electricidad, y conocer la ubicación de las llaves de corte.
- Mochila de emergencia: incluir agua potable, alimentos no perecederos, linterna, radio a pilas, botiquín de primeros auxilios, documentación importante y ropa de abrigo.
- Capacitaciones periódicas: participar en los cursos gratuitos ofrecidos por Defensa Civil para conocer la amenaza sísmica y evaluar la vulnerabilidad de hogares, escuelas y espacios laborales.
Preparación comunitaria
El organismo subrayó que la prevención es clave en una región con antecedentes de actividad sísmica y que la preparación familiar y comunitaria puede reducir significativamente los riesgos. “La seguridad hídrica y la protección de la vida dependen de la organización previa”, remarcaron desde Defensa Civil.
