Una investigación del Financial Times reveló que la Junta de Paz para Gaza, creada en enero de 2026 por el presidente estadounidense Donald Trump, no recibió ninguno de los 7.000 millones de dólares anunciados por los países miembros. El organismo, que buscaba financiar la reconstrucción del enclave palestino tras el alto el fuego entre Israel y Hamás, fue presentado como un proyecto internacional de gran escala y contó con la participación de 27 países, entre ellos Argentina, con la presencia de Javier Milei.

Sin embargo, cuatro fuentes vinculadas al proceso confirmaron al diario británico que “cero dólares” fueron depositados en el fondo oficial administrado por el Banco Mundial, el canal de financiamiento diseñado para garantizar transparencia y supervisión.

Fondos desviados a cuentas privadas y aportes mínimos

Según la investigación, algunos países optaron por enviar dinero a cuentas privadas en JPMorgan Chase, un mecanismo con menores exigencias de control, lo que generó fuertes cuestionamientos sobre la gobernanza del proyecto.

Hasta ahora, las únicas contribuciones identificadas ascienden a 23 millones de dólares:

  • US$ 20 millones de Emiratos Árabes Unidos
  • US$ 3 millones de Marruecos

Ese dinero se destinó casi exclusivamente a gastos administrativos, como:

  • la instalación de la oficina del alto representante para la posguerra, Nickolay Mladenov,
  • salarios de técnicos palestinos,
  • y costos operativos iniciales.

Compromisos incumplidos y programas paralizados

El Financial Times detalla que:

  • Emiratos Árabes Unidos había prometido US$ 100 millones para crear una fuerza policial en Gaza, pero el programa de entrenamiento está paralizado.
  • El Departamento de Estado de EE.UU. anunció US$ 1.200 millones en proyectos, pero no desembolsó los fondos, a la espera de mecanismos de supervisión que aún no existen.

Fuentes del gobierno estadounidense admitieron que la liberación del dinero depende de controles más estrictos, mientras que voceros de la Junta culparon a la negativa de Hamás a desarmarse por la falta de avances.

Un diseño institucional bajo la lupa

El esquema de gobernanza de la Junta de Paz también generó controversias:

  • Para obtener un asiento permanente, los países debían comprometer hasta US$ 1.000 millones.
  • La administración del organismo quedaría bajo influencia directa de Donald Trump, incluso después de dejar la Casa Blanca.
  • Algunos países europeos se distanciaron del proyecto.
  • Indonesia, bajo el liderazgo de Prabowo Subianto, rechazó sumarse por considerar inaceptables las condiciones.

Un proyecto paralizado a cuatro meses de su lanzamiento

A pesar del respaldo internacional inicial, la Junta de Paz para Gaza:

  • no tiene financiamiento,
  • no ejecutó proyectos de reconstrucción,
  • no logró activar programas de seguridad,
  • y enfrenta crecientes dudas sobre su viabilidad política y operativa.

A cuatro meses de su creación, el plan que prometía ser el mayor esfuerzo internacional para la reconstrucción de Gaza se encuentra virtualmente detenido, sin fondos y con un futuro incierto.

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