La inflación en Argentina alcanzó en marzo un 3,4% interanual, acumulando un alza del 32,6% en los últimos doce meses. El dato superó las previsiones oficiales y dejó en evidencia que, en el primer trimestre de 2026, el país ya consumió la inflación proyectada para todo el año en el presupuesto nacional.

Un trimestre que desacomoda el presupuesto

El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, había anticipado que el índice superaría el 3%. Finalmente, el acumulado trimestral llegó al 9,4%, frente a una previsión anual de 10,1%. Esto implica que el presupuesto quedó desfasado apenas iniciado el año.

La evolución muestra que el dato más bajo de la era Milei fue en mayo de 2025 (1,5%), pero desde entonces la inflación retomó una tendencia ascendente: 1,6% en junio, 1,9% en julio y agosto, 2,1% en septiembre, hasta llegar al 3,4% en marzo de 2026.

Rubros más afectados

  • Educación: +12,1% (impacto estacional).
  • Carne: +10,6% dentro de alimentos.
  • Transporte: +4,1%.
  • Servicios de vivienda: +3,7%.
  • Comunicaciones: +3,5%.

La heterogeneidad del consumo hace que el impacto sea mayor en familias con alta proporción de gasto en carne y transporte.

Inflación en dólares y atraso cambiario

Entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, la inflación subió mientras el dólar se derrumbó. Esto generó una inflación en dólares, encareciendo bienes y servicios en esa moneda y afectando tanto a exportadores como a ahorristas. El fenómeno refleja un atraso cambiario que complica la competitividad y alimenta la estanflación.

Comparación regional

Argentina se ubica segunda en la región, detrás de Venezuela (690% anual). Otros países muestran cifras menores: Perú (2,38% en marzo, récord en 30 años), Cuba (219%), Chile (1%), Brasil (0,88%), Paraguay (0,8%), Colombia (0,7%), Uruguay (0,4%) y Bolivia (-0,34%).

El discurso oficial

Caputo aseguró que la inflación tiene “certificado de defunción” y prometió los mejores 18 a 20 meses en décadas, con desinflación y crecimiento. Milei, por su parte, pidió paciencia ante la AmCham y vinculó el aumento de precios con un “proyecto destituyente”.

El presidente sostuvo que el alza no es inflación, sino un “reacomodamiento de precios” por factores externos como la guerra y el precio de la carne. Citó a Milton Friedman y Robert Lucas Jr., y planteó que la moral como política de Estado se define por la ideología: para él, quien no acepta su modelo es “inmoral”, aunque no robe.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *