La Unión Industrial Argentina (UIA) expresó su rechazo y preocupación por las declaraciones del presidente Javier Milei en Nueva York, durante la apertura de la Argentina Week, donde cuestionó el modelo productivo argentino y calificó de “chorros” a quienes defienden la industria nacional.
El cruce se produce en un contexto de caída de la actividad y de debate sobre el rumbo económico, con tensiones entre el discurso oficial de apertura comercial y las demandas del sector industrial por sostener el empleo y la producción.
El comunicado de la UIA
La entidad difundió un comunicado en el que manifestó “malestar y preocupación” por las expresiones del mandatario, señalando que “distorsionan el rol que ha tenido y tiene la industria en la historia económica y social del país”.
La UIA subrayó que “a lo largo y ancho de la Argentina existen miles de empresas industriales —grandes, medianas y pequeñas— que todos los días abren sus puertas y hoy atraviesan un momento muy difícil por la caída de las ventas y la actividad”.
El texto también destacó el impacto social del sector productivo: “Detrás de cada una de ellas hay empresarios, trabajadores y familias que sostienen el entramado productivo nacional en contextos muchas veces complejos”.
Reclamo por respeto institucional
La organización advirtió que las expresiones presidenciales afectan el clima económico y de inversiones: “Cuando desde la máxima investidura institucional se utilizan expresiones que descalifican a quienes producen e invierten, se genera un agravio injusto hacia ese esfuerzo cotidiano y se debilita el clima de respeto que la Argentina necesita reconstruir”.
En ese sentido, la UIA reafirmó su vocación de cooperación: “Estamos convencidos de que el objetivo de más inversión, más producción y más empleo requiere diálogo, respeto y cooperación entre el sector público y el sector privado”.
El discurso de Milei en Nueva York
Durante su intervención en la Argentina Week, Milei defendió la apertura económica y cuestionó las críticas a la liberalización comercial. “El coeficiente de apertura de Argentina es de 28%, cuando debería ser 93%”, afirmó, y agregó: “Cuando hablan de apertura indiscriminada son una manga de…, bueno, pónganle en el subtítulo…, yo lo pienso y ustedes se lo imaginan, que están reclamando por cazar en el zoológico”.
El presidente concluyó que “aquellos que defienden la industria nacional son unos chorros” y planteó que su gobierno busca dejar atrás “el nacionalismo berreta de pacotilla para defender el robo de políticos y empresarios prebendarios”.
Un nuevo foco de tensión
Las declaraciones del mandatario y la respuesta de la UIA reflejan la tensión creciente entre el discurso oficial de apertura irrestricta y la preocupación del sector industrial por el impacto en la producción y el empleo. El debate sobre el modelo económico se intensifica en un momento de fragilidad para la actividad, con el desafío de sostener la inversión y la confianza en un clima político cada vez más polarizado.
