El mercado internacional pasó este miércoles de la lógica del pánico a la del alivio. Tras semanas de tensión extrema por el conflicto entre Estados Unidos e Irán y el cierre del estratégico Estrecho de Ormuz, el anuncio de una tregua de dos semanas provocó un desplome histórico en el precio del crudo y un repunte en las bolsas mundiales.

El crudo perfora los US$95

Según datos de Reuters, el Brent retrocedió 13,8% hasta US$94,25 por barril, mientras que el WTI cayó 15,4% hasta US$95,52. Horas más tarde, el Brent se ubicó en US$91,70, su menor nivel en casi un mes, reflejando la velocidad con la que el mercado desarma la prima geopolítica acumulada durante el conflicto.

La reapertura parcial del Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y gas, fue el factor decisivo. Dos buques lograron cruzar este miércoles, según AFP, en lo que constituye la primera señal concreta de normalización del tránsito. Sin embargo, la congestión sigue siendo crítica: más de 800 navíos permanecen inmovilizados en el Golfo y unos 130 millones de barriles de crudo continúan varados.

Bolsas en alza, energía en baja

La caída del petróleo tuvo un efecto inmediato en los mercados financieros. El índice europeo STOXX 600 subió 3,6%, su mejor rueda en un año, mientras que Alemania avanzó 4,7% y Londres ganó 2,5%. En India, el Nifty 50 saltó 3,78% y el Sensex 3,95%, impulsados por la expectativa de menores costos energéticos.

El alivio, sin embargo, no fue generalizado. Las grandes petroleras como Exxon, Chevron, BP, Shell y TotalEnergies sufrieron fuertes caídas, al igual que exportadoras de gas natural licuado. Lo que para el resto del mercado significa oxígeno, para el sector energético implica menos renta extraordinaria.

Una tregua frágil

La tregua, mediada por Pakistán, tiene una duración inicial de dos semanas y no resuelve los puntos más delicados: el control futuro de Ormuz, la seguridad marítima y la negociación política de fondo entre Washington y Teherán. Analistas internacionales advierten que el acuerdo es “tentativo” y que la incertidumbre residual seguirá pesando sobre los precios.

Las navieras también se muestran cautas. Maersk señaló que el alto el fuego abre oportunidades de tránsito, pero sin “certeza marítima plena”. Hapag-Lloyd estimó que la normalización total podría demorar entre seis y ocho semanas.

Impacto macroeconómico

La baja del crudo ofrece un respiro a los bancos centrales y a los países importadores de energía, que durante el pico del conflicto enfrentaron precios por encima de los US$110 y temores de estanflación. Sin embargo, Reuters advierte que el mercado físico sigue tensionado: Arabia Saudita mantiene precios oficiales de venta en niveles récord para mayo, lo que refleja que la escasez reciente dejó huellas en la oferta efectiva, especialmente en Asia.

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