La protesta contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada terminó este jueves 6 de agosto con 12 detenidos, incidentes frente al Congreso y tres agentes de fuerzas de seguridad heridos, en una jornada marcada por tensión, enfrentamientos y cuestionamientos al operativo desplegado por fuerzas federales y porteñas.

La movilización había comenzado al mediodía, pese a que el oficialismo retiró el polémico capítulo sobre extranjerización de tierras, pero la situación se agravó durante la tarde cuando las fuerzas federales utilizaron gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar a los manifestantes que permanecían en la Plaza Congreso y la Avenida de Mayo.

Doce detenidos y destrozos en la zona del Congreso

Según fuentes policiales:

  • La Policía Federal arrestó a 3 personas por atentado y resistencia a la autoridad.
  • La Policía de la Ciudad detuvo a 9 manifestantes y continuó con el operativo para despejar la zona.

Durante los disturbios, grupos minoritarios prendieron fuego contenedores de basura, rompieron veredas y destrozaron los vidrios de un patrullero, lo que obligó a reforzar el cordón policial.

Tres agentes heridos

Los enfrentamientos dejaron al menos tres efectivos heridos:

  • Un gendarme
  • Un prefecto
  • Una oficial de la Policía de la Ciudad, que sufrió un traumatismo en un codo tras recibir un piedrazo.

Todos fueron atendidos por personal médico y se encuentran fuera de peligro.

La postura de los gremios: “La sociedad salió a la calle para rechazar la ley”

Dirigentes de las dos CTA aseguraron a la Agencia Noticias Argentinas que la marcha fue transversal y que el Gobierno “no logró desvirtuar el sentido de la convocatoria”.

Desde la CTA-T señalaron:

“Más allá de la convocatoria de las organizaciones sindicales, sociales y políticas, la sociedad salió a la calle para rechazar la ley. A pesar del triunfo a medias de que quiten el capítulo de extranjerización de la tierra, el pueblo está colmando la plaza frente al Congreso”.

Los gremios compararon la masividad de la protesta con movilizaciones previas como Ni Una Menos y las marchas en defensa de la educación y la salud pública, destacando que se trata de valores “arraigados en la idiosincrasia del país”.

Un clima político y social en máxima tensión

La jornada dejó en evidencia el clima de sensibilidad social en torno al proyecto oficialista y la dificultad del Gobierno para contener la protesta, incluso después de retirar el capítulo más cuestionado.

Mientras tanto, el Congreso permanece rodeado por un fuerte operativo de seguridad y las organizaciones anticipan nuevas movilizaciones si el oficialismo insiste con avanzar en otros capítulos de la ley.

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