La Fórmula 1 y la FIA lograron finalmente recuperar el Gran Premio de Bahrein, cancelado en abril por el conflicto entre Irán e Israel, aunque la carrera no se disputará en el tradicional circuito de Sakhir. En un movimiento inédito, la categoría acordó reubicar la fecha en el Circuito Internacional de Sepang, en Malasia, que volverá a recibir a la F1 después de nueve años.

La competencia quedó fijada para el 2 al 4 de octubre, ubicada entre los Grandes Premios de Azerbaiyán (24 al 26 de septiembre) y Singapur (9 al 11 de octubre). Los costos operativos correrán por cuenta de Bahrein y la carrera conservará su nombre comercial: F1 Gulf Air Bahrein Grand Prix in Malaysia, en reconocimiento al histórico patrocinio de Gulf Air.

Por qué Sepang fue elegido como sede alternativa

La elección de Sepang responde a razones estratégicas y técnicas. El circuito malasio cuenta con la calificación FIA Grado 1, requisito indispensable para albergar eventos de Fórmula 1. Además, su ubicación en el sudeste asiático facilita la logística: está a pocos minutos del aeropuerto internacional de Kuala Lumpur y a solo una hora de vuelo de Singapur, con el que también mantiene conexión terrestre.

Sepang es considerado la “casa del motorsport asiático”. Fue parte del calendario de F1 entre 1999 y 2017 y es sede habitual de categorías como MotoGP, Asian Le Mans Series, Super Serie GT y los 1000 km de Sepang. También es el circuito asociado a Petronas, la petrolera malasia y patrocinador principal de Mercedes, lo que refuerza su peso dentro del ecosistema automovilístico regional.

Un trazado histórico y desafiante

Diseñado por el arquitecto alemán Hermann Tilke, Sepang se caracteriza por sus largas rectas, curvas amplias y dos enormes tribunas panorámicas conocidas como “torres gemelas”. Con 5,5 kilómetros y 15 curvas, es un circuito rápido, técnico y físicamente exigente, donde las velocidades superan los 330 km/h.

El colombiano Juan Pablo Montoya lo definió como “impresionante” y aseguró que es un trazado donde “hay que ser valiente para ser rápido”. El último ganador del GP de Malasia fue Max Verstappen en 2017, seguido por Lewis Hamilton y Daniel Ricciardo. Entre los pilotos más exitosos en Sepang figuran Sebastian Vettel, con cuatro victorias, y Hamilton, con cinco podios.

Un calendario bajo presión y un plan de contingencia en marcha

La reubicación del GP de Bahrein se enmarca en un contexto complejo para la Fórmula 1. El conflicto entre Irán e Israel afectó rutas aéreas y obligó a cancelar las carreras de Bahrein y Arabia Saudí en abril, además de generar incertidumbre sobre las fechas de Qatar y Abu Dhabi, cuyos aeropuertos también sufrieron cierres temporales.

Ante este escenario, la FIA activó un plan de contingencia que contempla la incorporación de circuitos alternativos para evitar nuevas suspensiones. Entre las opciones analizadas figuran:

  • Portimao (Portugal),
  • Istanbul Park (Turquía), que regresará oficialmente en 2027 y 2028,
  • Indianápolis (Estados Unidos),
  • Imola (Italia).

Incluso se evaluó la posibilidad de realizar fechas dobles, con dos carreras en un mismo fin de semana, aunque esta alternativa es considerada poco probable por razones logísticas y deportivas.

El regreso de Sepang: un alivio para la F1 y un guiño al sudeste asiático

La confirmación del GP de Bahrein en Sepang representa un triunfo organizativo para la FIA y la Fórmula 1, que buscan preservar la cantidad de carreras previstas en el calendario 2026 pese a la inestabilidad geopolítica. También marca el regreso de un circuito muy valorado por pilotos y fanáticos, y refuerza la presencia de la categoría en una región clave para su expansión comercial.

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