La Fórmula 1 quedó envuelta en una polémica inesperada tras anunciar al ganador del premio al mejor adelantamiento de julio. Aunque Franco Colapinto había arrasado en la votación popular con el 56% de los votos, la categoría decidió entregar el reconocimiento a Max Verstappen, generando malestar entre los seguidores del piloto argentino.
El anuncio se hizo en la previa del Gran Premio de Países Bajos, durante un evento en el fan zone local, donde el tricampeón mundial recibió el trofeo junto a Liam Lawson. La decisión sorprendió porque los resultados de la votación se habían cerrado a comienzos de agosto y mostraban una ventaja contundente del pilarense.
El criterio que generó la controversia
Ante el enojo masivo en redes sociales, la F1 explicó que el premio se define mediante una combinación entre:
- el voto de los aficionados,
- y un panel de expertos.
Sin embargo, la categoría no aclaró quiénes integran ese panel ni qué peso tiene su voto en el resultado final. Esto alimentó las sospechas de favoritismo, especialmente porque el reconocimiento terminó en manos del piloto local en la previa de su propio Gran Premio.
El dato clave: Colapinto superó a Verstappen por 19 puntos porcentuales en la votación del público.
La maniobra de Colapinto que enamoró a los fanáticos
El adelantamiento del argentino ocurrió en el Gran Premio de Bélgica, en el mítico circuito de Spa-Francorchamps. En plena recta, Colapinto aprovechó la pelea entre Pierre Gasly y Liam Lawson, gestionó la batería de su monoplaza con precisión quirúrgica y ejecutó un doble sobrepaso brillante que rápidamente se volvió viral.
Fue, para la mayoría de los fanáticos, la maniobra más espectacular del mes.
Cómo quedó la votación del público
- Franco Colapinto – 56%
- Max Verstappen sobre Hamilton (Hungría) – 37%
- Liam Lawson sobre Piastri – 3%
- Arvid Lindblad sobre Hamilton – 3%
- Verstappen en Silverstone – 1%
Pese a estos números, el premio oficial terminó en manos del neerlandés.
Un nuevo capítulo en la relación entre la F1 y los fanáticos
La decisión reavivó críticas hacia la categoría por la falta de transparencia y por priorizar criterios comerciales o de marketing por encima del voto de los aficionados. Para Colapinto, sin embargo, el reconocimiento popular fue contundente y volvió a posicionarlo como uno de los talentos más admirados de la nueva generación.
