El gobierno de Javier Milei intenta cerrar filas y dar por concluida la polémica que rodeó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, tras el viaje de su esposa en el avión presidencial ARG 01 rumbo a Nueva York. La administración libertaria procura concentrarse nuevamente en su agenda internacional, marcada por la Argentina Week, evento clave para la atracción de inversiones en Wall Street.
El respaldo oficial
En la Casa Rosada minimizaron las repercusiones del episodio y defendieron a Adorni, hombre cercano a Karina Milei. “Manuel es honesto y transparente y quiso salir a hablar”, señalaron fuentes oficiales, en referencia a la decisión del funcionario de dar explicaciones públicas.
El jefe de Gabinete había justificado la presencia de su pareja, Bettina Angeletti, asegurando que fue invitada por Presidencia y que no generó gastos adicionales para el Estado. “Vengo a deslomarme en Nueva York, quería que me acompañe”, declaró en una entrevista televisiva, frase que rápidamente se viralizó y alimentó la controversia en redes sociales.
Un debate sobre transparencia
El episodio reavivó la discusión sobre el uso de vuelos oficiales y la transparencia en la gestión pública. En redes sociales, opositores recordaron antiguos cuestionamientos de Adorni a viajes de anteriores administraciones, lo que intensificó las críticas.
Sectores de la oposición evalúan presentar pedidos de informes en el Congreso, no solo sobre el viaje a Nueva York, sino también respecto de un traslado privado que Adorni habría realizado a Punta del Este durante el feriado de Carnaval.
Impacto político y agenda internacional
El gobierno busca evitar que la polémica eclipse su estrategia de promoción económica en Estados Unidos. La Argentina Week reúne a funcionarios, empresarios y fondos de inversión en Manhattan, y es considerada una oportunidad crucial para mostrar señales de estabilidad y atraer capitales.
En paralelo, La Libertad Avanza atraviesa un proceso de reacomodamiento interno tras la salida de Mariano Cúneo Libarona del Ministerio de Justicia y la llegada de Juan Bautista Mahiques. En ese contexto, la Casa Rosada intenta blindar a Adorni y descartar cualquier posibilidad de renuncia. “Es una idiotez que pidan que se vaya”, remarcaron cerca del jefe de ministros.
Próximos desafíos
La controversia podría reaparecer en abril, cuando Adorni deba presentar su informe de gestión ante el Congreso. Allí, la oposición suele aprovechar la instancia para plantear preguntas sobre gastos oficiales y la actividad de los funcionarios.
Por ahora, el oficialismo considera el tema cerrado y busca recuperar la iniciativa política con foco en la agenda económica internacional, convencido de que la atracción de inversiones es la prioridad para sostener el rumbo del gobierno.
