La cadena de supermercados La Anónima difundió su informe financiero anual y los resultados reflejan el duro impacto de la crisis económica sobre el consumo masivo. La empresa, con fuerte presencia en la Patagonia y el interior del país, registró una caída en sus principales indicadores operativos, marcada por el retroceso en las ventas y un incremento histórico en la morosidad de sus clientes.
Los números de la crisis
- Morosidad récord: El cargo por créditos incobrables trepó a $19.255 millones, frente a los $2.830 millones del año anterior.
- Ventas en baja: El segmento de supermercados, núcleo del negocio, sufrió una caída del 4,22%.
- Resultado operativo: Se desplomó un 46% interanual, afectado por el crecimiento de los saldos financiados con tarjeta propia y el alto índice de mora.
El frigorífico como sostén
En contraste con el rubro minorista, el negocio frigorífico de La Anónima mostró un desempeño positivo gracias al impulso de las exportaciones. Este sector permitió amortiguar parcialmente el impacto negativo del mercado interno, aunque las proyecciones para 2026 anticipan un consumo estancado.
Declaraciones de la empresa
El presidente de la firma, Federico Braun, reconoció que el escenario es “sumamente complejo” para recuperar los niveles de ventas previos. Si bien expresó su apoyo al rumbo económico del gobierno de Javier Milei, advirtió que la pérdida de poder adquisitivo y la incertidumbre continúan golpeando directamente el bolsillo de los consumidores.
La situación de La Anónima se convierte en un reflejo del deterioro general del consumo en Argentina, donde la inflación y la caída de ingresos ponen en jaque a las cadenas de supermercados y al comercio minorista en su conjunto.
