La Selección argentina regresó este lunes al país tras disputar la final del Mundial 2026 y fue recibida por una multitud en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. El vuelo aterrizó poco después de las 18 y, apenas la aeronave tocó pista, comenzaron los fuegos artificiales y el homenaje oficial de la Banda de los Granaderos, que interpretó “Muchachos” para recibir a los subcampeones del mundo.
Los primeros en descender del avión fueron el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, el defensor Nicolás Otamendi —capitán en la final ante la ausencia de Lionel Messi— y el entrenador Lionel Scaloni. Messi no regresó con la delegación: viajó directamente a Miami y se espera que llegue al país este martes en un vuelo privado para visitar a su padre.
El operativo en Ezeiza incluyó un fuerte despliegue de seguridad y un recibimiento protocolar en la pista, similar al que se utiliza para jefes de Estado. Granaderos formados, la Fanfarria Alto Perú y un corredor ceremonial acompañaron la bajada de los jugadores, mientras cientos de hinchas aguardaban en los alrededores del aeropuerto para saludar al plantel.
La delegación viajó en el vuelo AR1971 de Aerolíneas Argentinas, operado por un Airbus 330-202, que despegó de Nueva York a las 7:17 (8:17 hora argentina). Tras el homenaje, los jugadores y el cuerpo técnico se trasladaron al predio de la AFA en Ezeiza, donde continuaron las actividades previstas antes de que cada integrante siguiera su camino.
La llegada del plantel cerró una jornada cargada de emoción y marcó el regreso al país de un equipo que volvió a disputar una final del mundo y que fue recibido con el reconocimiento de miles de argentinos.



