Vaca Muerta volvió a quedar bajo una fuerte conmoción tras un incidente fatal en el bloque Rincón del Mangrullo, cerca de Añelo. Una violenta descompresión en una línea de gas de alta presión provocó la muerte inmediata de un trabajador y dejó a otro en estado crítico, reavivando las preocupaciones por la seguridad en la zona en un mes marcado por accidentes graves.

Qué pasó en Rincón del Mangrullo

El hecho ocurrió en una planta separadora de gas operada por YPF. Aunque inicialmente se habló de una explosión, la empresa confirmó que se trató de una descompresión súbita en el sistema de alta presión.

La fuerza del escape golpeó de lleno a los dos supervisores que estaban en el área:

  • Uno murió en el acto.
  • El otro fue trasladado de urgencia mediante un vuelo sanitario a un centro médico de mayor complejidad.

YPF activó sus protocolos máximos de emergencia, desplegó equipos médicos, bomberos internos y fuerzas policiales, y aseguró que la planta quedó “controlada” y sin riesgos adicionales.

Reacción del sindicato y apoyo a las víctimas

El Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa aclaró que, por jerarquía, los trabajadores afectados no pertenecían a su convenio. Aun así, expresó su pesar por la tragedia y puso a disposición toda su estructura sanitaria y logística para asistir al operario herido y acompañar a las familias.

Un agosto negro para la industria: otro incidente reciente

El accidente ocurre apenas 15 días después de la explosión en la batería 1 del yacimiento El Trapial, operado por Chevron, donde una reacción química provocó:

  • Tres trabajadores heridos,
  • Una operaria hospitalizada de urgencia,
  • Fragmentos metálicos proyectados a más de 1.000 metros por la onda expansiva.

Ese episodio ya había encendido alarmas sobre las condiciones de seguridad en la región.

Preocupación creciente por los protocolos en Vaca Muerta

La sucesión de incidentes graves en agosto vuelve a poner el foco en:

  • la gestión de riesgos,
  • el mantenimiento de infraestructura,
  • los protocolos de alta presión,
  • y la protección del personal en una de las zonas energéticas más importantes del país.

Con un trabajador muerto y otro luchando por su vida, la industria enfrenta un nuevo llamado de atención sobre los peligros que conviven con el boom productivo de Neuquén.

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