El rover Curiosity volvió a entregar un hallazgo que desconcertó y entusiasmó a la comunidad científica: un extenso paisaje de fracturas poligonales en el suelo de Marte, captado en la zona de Valle Grande, en las laderas del Monte Sharp. Las imágenes muestran patrones geométricos que recuerdan a un panal de abejas, distribuidos en todas direcciones a lo largo de varios metros.

Para los geólogos planetarios, estas estructuras representan un registro clave del clima del Marte primitivo, porque solo pueden formarse bajo condiciones ambientales dinámicas: alternancia de humedad y sequía, ciclos térmicos extremos o procesos sedimentarios prolongados.

Ashwin Vasavada, científico del proyecto Curiosity en el JPL, lo sintetizó así:

“Este mar de polígonos nos dejó sin aliento. Medimos sus formas y química cuidadosamente, y esperamos encontrar pistas en los datos sobre cómo se formaron”.

Las 3 principales teorías sobre los polígonos marcianos

Los patrones tienen entre 4 y 8 centímetros de ancho, y los investigadores evalúan tres hipótesis principales para explicar su origen:

1. Grietas por desecación de barro (ciclos húmedos y secos)

Es la teoría más fuerte. Plantea que antiguas capas de lodo se contrajeron al secarse después de haber estado saturadas de agua líquida. La repetición de ciclos de inundación y evaporación reorganiza las grietas hasta formar hexágonos y polígonos casi perfectos, como ocurre en la Tierra.

2. Ciclos térmicos de congelación y descongelación

Otra posibilidad es que el terreno haya sufrido variaciones extremas de temperatura, provocando fracturas por expansión y contracción del material rocoso. Este proceso es común en regiones polares terrestres.

3. Compresión sedimentaria

La tercera hipótesis sugiere que el peso de capas de sedimento acumuladas habría comprimido el suelo, expulsando agua atrapada y generando fisuras en forma de polígonos.

Por qué este hallazgo es tan importante para la astrobiología

La presencia masiva de polígonos sedimentarios indica que Marte no solo tuvo lagos y ríos estables, sino también estaciones marcadas con alternancia de humedad y sequía. Ese dinamismo ambiental es crucial para la química prebiótica:

  • concentra elementos,
  • favorece reacciones,
  • y crea condiciones para la síntesis de moléculas complejas, precursoras de la vida.

Abigail Fraeman, científica adjunta del proyecto, destacó:

“Nunca habíamos visto estos patrones tan abundantemente, extendiéndose metros y metros en nuestros mosaicos de imágenes”.

Aunque Curiosity ya había detectado polígonos aislados en el pasado, la escala actual es inédita y refuerza la idea de que el Marte antiguo fue mucho más dinámico —y potencialmente habitable— de lo que se creía.

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