El Presidente baja el tono frente a la Iglesia en plena negociación por la visita del Papa León XIV, mientras el canciller Pablo Quirno asume la tarea de recomponer el vínculo. En paralelo, las bases libertarias atacan al arzobispo García Cuerva.
El Gobierno decidió desactivar cualquier choque con la Iglesia tras el Tedeum del 25 de Mayo, una ceremonia marcada por la homilía del arzobispo Jorge García Cuerva, que incluyó críticas a los privilegios, a la dirigencia política y a los discursos de odio. La estrategia oficial responde a un motivo central: la inminente confirmación de la visita del Papa León XIV a la Argentina en noviembre.
En una entrevista radial, Javier Milei evitó responderle al arzobispo y se limitó a calificar sus palabras como “una opinión válida”. También evitó entrar en polémicas sobre la referencia al “terrorismo en las redes”, un terreno donde el oficialismo tiene su base digital más activa.
Milei baja el tono por la visita papal
El Presidente reconoció que es “altamente probable” que León XIV visite el país en noviembre y que, salvo imprevistos, la confirmación oficial llegará en las próximas semanas. Ese dato explica la cautela del Gobierno, que busca evitar un conflicto institucional con la Iglesia en un momento diplomático clave.
El rol de Pablo Quirno en la recomposición del vínculo
Según fuentes oficiales, el encargado de reconstruir la relación con la Iglesia es el canciller Pablo Quirno, quien asumió un rol activo en la interlocución con el Episcopado. A diferencia de gestiones anteriores, el ministro de Relaciones Exteriores tomó personalmente la coordinación de temas sensibles como educación y salud vinculada a la discapacidad, en diálogo con Sandra Pettovello y Mario Lugones.
El segundo movimiento relevante fue la designación de Agustín Caulo como secretario de Culto, tras la salida de Nahuel Sotelo. Caulo ya venía desempeñándose como subsecretario, pero su ascenso se aceleró ante la necesidad de ordenar el área antes de la eventual visita papal.
La reacción de la tropa digital libertaria
Mientras Milei evita la confrontación, la militancia digital libertaria reaccionó con dureza contra García Cuerva. Cuentas afines al oficialismo reflotaron supuestas cercanías del arzobispo con el peronismo y cuestionaron su mensaje en la Catedral.
Entre quienes se expresaron públicamente se encuentran:
- Gabriel Anello
- Nicolás Márquez
- “Bertie” Benegas Lynch
- Alejandro Fargosi
- Alejandro Sarubbi Benítez
Las críticas se centraron en la denuncia del arzobispo sobre el “terrorismo en las redes”, una referencia directa al clima de agresividad digital que caracteriza a sectores del oficialismo.
Desde el Arzobispado evitaron responder y se concentraron en mantener el canal institucional con el Gobierno.
Una relación zigzagueante
Milei ha tenido una relación fluctuante con la Iglesia. En privado, suele cuestionar lo que denomina “pobrismo” en el accionar de algunos sectores eclesiales. Sin embargo, la necesidad de sostener un vínculo diplomático estable —y la relevancia política de una visita papal— llevaron al Gobierno a moderar el tono.
