El Gobierno nacional alcanzó un acuerdo para extender la concesión de Aeropuertos Argentina sobre 35 aeropuertos del país hasta el año 2049, con la posibilidad de prorrogar el contrato por siete años adicionales. La decisión garantiza la continuidad de la empresa en la administración de gran parte de la infraestructura aeroportuaria nacional y establece un nuevo programa de inversiones destinado a modernizar terminales aéreas estratégicas durante las próximas décadas.

La compañía opera algunos de los aeropuertos más importantes del país, entre ellos Ezeiza, Aeroparque Jorge Newbery y el Aeropuerto Internacional de Córdoba. En conjunto, la red administrada concentra cerca del 90% del tráfico aéreo argentino y moviliza anualmente alrededor de 43 millones de pasajeros, constituyéndose como uno de los sectores clave para la conectividad nacional e internacional.

Como parte del acuerdo, la concesionaria asumió el compromiso de realizar nuevas inversiones por 600 millones de dólares destinadas a la mejora y ampliación de la infraestructura aeroportuaria. Esta cifra se suma a los 606 millones de dólares invertidos entre 2021 y 2026 en diversas obras de modernización ejecutadas en terminales de todo el país.

Según lo establecido en el nuevo entendimiento, los fondos comprometidos deberán ser desembolsados antes del 31 de diciembre de 2031. Además, una porción significativa de las obras deberá encontrarse concluida dentro de ese plazo, con el objetivo de acelerar el proceso de actualización de las instalaciones aeroportuarias y acompañar el crecimiento proyectado del tráfico aéreo.

Aunque el acuerdo no contempla un detalle específico de cada proyecto a desarrollar, dentro del sector existen expectativas respecto de importantes trabajos de ampliación en los principales aeropuertos del país. Entre las iniciativas que generan mayor interés se encuentra la posibilidad de construir una nueva terminal internacional de arribos en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, una obra que permitiría incrementar la capacidad operativa de la principal puerta de entrada aérea de la Argentina.

La empresa, perteneciente al grupo empresarial liderado por Eduardo Eurnekian, administra una red aeroportuaria que emplea de manera directa a más de 2.000 trabajadores y constituye una pieza fundamental para el desarrollo del transporte aéreo, el turismo y el comercio exterior.

La renegociación de la concesión tiene antecedentes que se remontan a 2020. Durante la gestión de Alberto Fernández ya se había acordado una extensión contractual a cambio de un plan de inversiones superior a los 600 millones de dólares, destinado principalmente a obras en Ezeiza, Aeroparque y aeropuertos del interior del país.

Gran parte de esos compromisos fueron ejecutados mediante trabajos de remodelación, ampliación y modernización realizados en distintas terminales aéreas, incluyendo intervenciones en provincias como Tucumán y Formosa, además de las mejoras implementadas en Buenos Aires.

Con la llegada de Javier Milei a la Presidencia se reanudaron las negociaciones para definir el futuro de la concesión a largo plazo. El resultado fue un nuevo acuerdo que consolida la continuidad del operador aeroportuario por más de dos décadas y establece un esquema de inversiones orientado a acompañar el crecimiento de la demanda aérea y la modernización de la infraestructura del sector.

La extensión de la concesión representa una de las decisiones más relevantes para el sistema aeroportuario argentino en los últimos años, ya que asegura la administración de los principales aeropuertos del país bajo un esquema de largo plazo y abre una nueva etapa de inversiones que buscará mejorar la capacidad operativa, la calidad de los servicios y la competitividad del transporte aéreo nacional.

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