A casi dos décadas del asesinato de Paulina Lebbos, ocurrido en 2006, su amiga Virginia Mercado reconoció ante la Justicia haber mentido durante la investigación y aceptó una condena por encubrimiento agravado. La decisión se dio en el marco de un juicio abreviado realizado de manera virtual, tras un acuerdo entre su defensa y el fiscal Daniel Marranzino.
La confesión y el proceso judicial
Mercado, docente de 48 años, fue la última persona que vio con vida a Paulina. Durante la audiencia, pronunció un escueto “Sí, admito” al ser consultada por el fiscal, reconociendo que ocultó información clave para el esclarecimiento del femicidio. El juez Patricio Prado deberá resolver en los próximos diez días si homologa el acuerdo de tres años de prisión en suspenso.
El fiscal Marranzino sostuvo que la mujer no incurrió en simples fallos de memoria, sino que buscó “deformar la verdad” y desviar la investigación, lo que retrasó la búsqueda de responsables.
Las contradicciones de Virginia Mercado
Las inconsistencias en sus declaraciones fueron determinantes:
- Horarios de salida: en su primera declaración dijo que habían salido del departamento entre las 2.30 y las 3 de la mañana, pero en el juicio oral de 2018 afirmó que fue pasada la medianoche.
- Remisero: negó haberlo visto, aunque en 2006 colaboró en la confección de un identikit.
- Relación con César Soto: aseguró no conocerlo, pese a que en la instrucción había declarado que le llevaba comida a la facultad. Soto era la expareja de Paulina y principal sospechoso.
- Detalles del vehículo: mintió sobre la falta de un espejo retrovisor en el Fiat Duna Bordó que las trasladó y sobre el lugar donde tomaron el remise.
Las dudas se profundizaron cuando, en un careo con su hermana Jimena, surgieron versiones opuestas sobre un “allanamiento extraño” realizado por la Policía, lo que alimentó las sospechas de un pacto de silencio.
El crimen y las complicidades
Paulina Lebbos desapareció el 26 de febrero de 2006 tras salir del boliche “Gitana”. Se subió a un remise junto a Mercado, quien se bajó antes de llegar a destino. Trece días después, su cuerpo fue hallado en la ruta provincial 341.
La investigación reveló graves irregularidades: la Policía alteró actas del hallazgo y se detectaron maniobras de encubrimiento. Por ello, fueron condenados exfuncionarios del gobierno de José Alperovich y altos mandos policiales, entre ellos el exministro de Seguridad Eduardo Di Lella, el exjefe de Policía Hugo Raúl Sánchez, el exsubjefe Luis Nicolás Barrera y el exjefe de la Unidad Regional Norte Héctor Rubén Brito.
En 2021, el exfiscal Carlos Albaca, quien estuvo a cargo de la causa, fue condenado a seis años de prisión por encubrimiento.
Un caso emblemático de impunidad
El crimen de Paulina Lebbos se convirtió en un símbolo de la lucha contra la impunidad en Tucumán. La confesión de Virginia Mercado, aunque tardía, reaviva el debate sobre las redes de protección política y policial que rodearon el caso y que durante años impidieron llegar a los responsables materiales del femicidio.
Para la familia de Paulina, encabezada por su padre Alberto Lebbos, la aceptación de culpabilidad de Mercado representa un paso más en la búsqueda de justicia, aunque persisten interrogantes sobre quiénes fueron los autores directos del asesinato y por qué nunca se esclareció lo ocurrido aquella noche.
