El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró que las exportaciones de las pequeñas y medianas empresas alcanzaron entre enero y agosto de 2026 su nivel más alto de los últimos 13 años. Sin embargo, el buen desempeño exportador convive con una realidad distinta para muchas PyMEs orientadas al mercado interno, donde las ventas minoristas siguen mostrando retrocesos.
Récord de exportaciones
Según los datos difundidos por el ministro, las PyMEs exportaron durante los primeros ocho meses del año:
- US$ 7.360 millones.
- Un crecimiento de 24% interanual.
- Participación de 6.721 empresas exportadoras.
- Un aumento de 3% en la cantidad de firmas exportadoras respecto de 2025.
- Un incremento de 6,2% frente a 2023.
Las microempresas fueron las que registraron la mayor expansión, con un crecimiento de 26% en sus ventas externas. Les siguieron las pequeñas empresas (24,8%) y las medianas (22,8%).
Los sectores que impulsaron las ventas externas
Entre los grandes rubros exportadores se destacaron:
- Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA): +33,1%.
- Manufacturas de Origen Industrial (MOI): +24,1%.
- Productos Primarios: +21,7%.
Entre los productos con mayores aumentos aparecieron:
- Alimentos preparados para animales (+277,2%).
- Productos derivados de almidones y féculas (+113,6%).
- Grasas y aceites (+96,5%).
- Madera y manufacturas de madera (+72%).
- Jabones y productos similares (+56%).
El contraste con el mercado interno
El escenario es muy diferente para las PyMEs que dependen principalmente del consumo doméstico.
Las ventas minoristas mostraron:
- Caída de 0,2% interanual en agosto.
- Descenso de 2,7% respecto de julio.
- Contracción acumulada de 2,4% en lo que va del año.
Entre las causas mencionadas para explicar la debilidad del consumo aparecen:
- Menor poder adquisitivo de los hogares.
- Aumento de tarifas y servicios.
- Mayor endeudamiento familiar.
- Priorización del gasto en bienes esenciales.
La percepción de los comerciantes
Los indicadores de confianza empresarial tampoco muestran una mejora generalizada.
Según los relevamientos difundidos:
- 46,5% de los comerciantes considera que su situación empeoró respecto del año anterior.
- 47,4% sostiene que permanece sin cambios.
- Apenas 6,1% percibe una mejora.
Además, casi seis de cada diez empresarios consideran que no es un momento favorable para realizar nuevas inversiones.
Diferencias entre sectores
No todos los rubros evolucionaron de la misma manera.
Entre los que crecieron se encuentran:
- Perfumería (+12,8%).
- Textil e indumentaria (+6,4%).
- Calzado y marroquinería (+1,2%).
- Ferretería y materiales para la construcción (+0,3%).
En cambio, registraron caídas:
- Bazar, decoración y muebles (-4,8%).
- Alimentos y bebidas (-2,5%).
- Farmacias (-0,5%).
El canal online sigue creciendo
Uno de los pocos segmentos con resultados claramente positivos fue el comercio electrónico.
Las ventas online realizadas por comercios con locales físicos:
- Crecieron 17,6% interanual.
- Avanzaron 0,4% respecto de julio.
Ante la debilidad de la demanda, muchas empresas continúan recurriendo a:
- Descuentos por pago contado.
- Liquidaciones de temporada.
- Promociones bancarias.
- Estrategias para reducir stock.
Brasil sigue siendo un motor para las exportaciones
Las exportaciones argentinas hacia Brasil mantuvieron una tendencia positiva:
- Crecieron 6,9% interanual en agosto.
- Alcanzaron US$ 1.099 millones.
- Acumularon seis meses consecutivos de expansión.
Entre los productos que impulsaron este crecimiento se destacaron vehículos, productos petroquímicos, lácteos y combustibles.
Dos economías dentro de las PyMEs
Los datos muestran una realidad dual. Por un lado, las empresas exportadoras atraviesan uno de sus mejores momentos de los últimos años, con niveles récord de ventas al exterior. Por otro, muchas PyMEs vinculadas al mercado interno continúan enfrentando una demanda débil, menores niveles de consumo y dificultades para expandir sus negocios.
Así, mientras el frente externo ofrece señales positivas, la recuperación del consumo doméstico sigue siendo uno de los principales desafíos para gran parte del sector PyME argentino.
