La histórica crecida del río Iguazú activó un complejo sistema de ingeniería diseñado para proteger la infraestructura turística de las Cataratas del Iguazú frente a eventos hidrológicos extremos. El intendente del Parque Nacional Iguazú, Claudio Sacramento, detalló que las pasarelas cuentan con un mecanismo “rebatible y fusible” que permite minimizar daños cuando el caudal supera los niveles de seguridad.

“El sistema está pensado para que la naturaleza no destruya la estructura principal. Lo que cede es la pasarela metálica, que se pliega o se desprende para salvar los pilotes de hormigón”, explicó Sacramento. El protocolo se activa cuando el caudal supera los 10.000 a 12.000 metros cúbicos por segundo, muy por encima del promedio habitual de 1.500 m³/s.

Cómo funciona el sistema de protección de pasarelas

El protocolo de resguardo estructural consta de cuatro etapas:

1. Rebatimiento de barandas

Las barandas metálicas se pliegan sobre el piso de la pasarela para reducir la resistencia al agua y evitar que actúen como redes que acumulen ramas, maleza o troncos.

2. Desacople controlado de tramos

Los tramos metálicos no están fijados de manera rígida a los pilares de hormigón. Se apoyan sobre lingotes y tensores de acero que permiten su liberación si la presión del agua aumenta.

3. Liberación estratégica (fusible mecánico)

Si la fuerza del caudal se vuelve crítica, los tramos se desprenden y caen al lecho del río. Esto evita que la corriente destruya los pilotes cimentados en la roca basáltica.

4. Recuperación y reensamblaje

Una vez que el nivel del agua baja, los tramos desprendidos —que permanecen unidos por cables de acero— son recuperados con grúas, reacondicionados y reinstalados en un tiempo mucho menor al que requeriría reconstruir toda la estructura.

El biólogo y especialista en áreas protegidas Atilio Guzman destacó que este diseño “ha demostrado ser la decisión más acertada para la conservación del área y la seguridad a largo plazo”, ya que permite rehabilitar los paseos rápidamente tras una crecida.

Los circuitos habilitados en las Cataratas del Iguazú

A pesar de las restricciones temporales en la Garganta del Diablo, el resto de la infraestructura turística permanece operativa. Los cuatro circuitos habilitados son:

Circuito Superior

Ofrece vistas panorámicas desde la parte alta de los saltos Bossetti, Adán y Eva y Bernabé Méndez. Su altura lo mantiene seguro frente a crecidas moderadas y altas.

Circuito Inferior

Permite recorrer el pie de los saltos y acceder a miradores hacia Dos Hermanas y la isla San Martín.

Sendero Macuco

Una caminata de 3,5 km por la selva paranaense que desemboca en el salto Arrechea. No se ve afectado por las fluctuaciones del río principal.

Tren Ecológico de la Selva

Operativo entre las estaciones Central, Cataratas y Garganta, garantizando la movilidad interna de los visitantes.

Monitoreo permanente y coordinación binacional

El monitoreo del río Iguazú se realiza en coordinación directa con las centrales hidroeléctricas brasileñas ubicadas aguas arriba. Las autoridades del Parque Nacional y el Cuerpo de Guardaparques utilizan estaciones hidrométricas para anticipar variaciones del caudal y comunicar de manera oportuna la operatividad de los senderos.

La combinación de ingeniería adaptable y monitoreo constante permite que, incluso ante crecidas históricas, las Cataratas del Iguazú continúen recibiendo visitantes de manera segura.

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